- Oct 1, 2021
- Pedro Vargas
- MAESTROS DE MEDICINA
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Las vacunas utilizan el conocimiento del sistema inmunológico para imitar infecciones, generar memoria inmunológica y preparar al organismo a enfrentar infecciones próximas o futuras. Por ello, necesitan un sistema inmunológico intacto.
Las vacunas se proponen primariamente a proteger a los individuos de infecciones antes de exponerse a los organismos virales o bacterianos que las producen. Además, protegen contra la seriedad o gravedad de esas infecciones y, en algunos casos, contra la contagiosidad de ellas. Sin embargo, no todas las vacunas protegen de forma prolongada, por lo que se requieren dosis extras o de refuerzo para mantener la protección por tiempos más largos.
Todo programa o calendario de vacunas se propone eficacia, seguridad y duración de la protección. Cada vacuna tiene entonces, una respuesta inmune conocida y específica al antígeno utilizado, pero es importante reconocer y conocer aspectos propios de cada país, incluso de cada región dentro de los países, para programar un sistema de vacunación, que optimice el tiempo o edad para iniciar la estimulación antigénica o “priming”, en inglés, y la necesidad y cuándo, de los refuerzos o “boosters”.
Además, las consideraciones programáticas deben enfatizar aspectos sensibles del proceso de vacunación, como son: el uso simultáneo de vacunas, el uso de vacunas compuestas, la conservación de la cadena de frío y las estrictas recomendaciones del almacenamiento de las vacunas, como, la interferencia de otros antígenos -con el uso de otras vacunas o biológicos- en la consecución de una respuesta inmune suficiente, es decir, efectiva y segura.
¿Cuáles son esas consideraciones para decidir cuándo iniciar una vacunación de la infancia, con qué dosis por vacuna, con cuántas dosis pasa completar la vacunación? Conocidas las respuestas a estas preguntas, es necesario recordar que una vacunación incompleta no hace al individuo, uno vacunado.
Entre los factores que influyen en la creación de esquemas de vacunación, los siguientes son impostergables:
- Inmunología de la vacunación
- Epidemiología local
- Consideraciones programáticas
Inmunología de la vacunación.
Entre los factores que afectan en una u otra forma la inmunogenicidad o capacidad de producir una respuesta inmune segura y eficaz, tenemos:
- Madurez del sistema inmunológico del vacunado
- Presencia de anticuerpos maternos transferidos durante la gestación
- Tamaño de la respuesta inmune
- Memoria inmunológica del individuo vacunado
Epidemiología local.
- Lo ideal es que la vacuna se reciba antes o lo más temprano posible a la aparición del riesgo para infectarse o la edad de mayor susceptibilidad a la infección y a la seriedad de la infección
- Una incidencia y una prevalencia altas de la infección favorece que se inicie más temprano la inmunización específica contra esa infección
- La erradicación de una enfermedad o una infección puede inclinar hacia la decisión de suspender la vacunación correspondiente
Consideraciones programáticas.
- Educar localmente al personal de salud sobre las vacunas y los mecanismos o instrumentos que facilitarían la vacunación
- Propender a tener disponibilidad todo el tiempo de las vacunas que se tienen en el programa de vacunación, para ser coherentes con la docencia y la actividad la vacunación
- Negociar los costos más bajos posibles para tener vacunas todo el tiempo y para facilitar la obtención de ellas por todas la personas
Es por ello que, las vacunas disponibles no se colocan todas ellas durante el 1er. año de vida, y si hay que proteger desde muy temprano por razones regionales y presencia de las infecciones, algunas tienen que repetirse para ir alcanzando niveles de anticuerpos protectores suficientes e incluso aplicar los refuerzos más adelante o cada cierto tiempo, descubierto el comportamiento inmunológico del biológico.
Cada país tiene sus necesidades y sus recursos que deben aparearse para cumplir con el propósito de protección de la salud.