- Ago 15, 2020
- Pedro Vargas
- Coronavirus, COVID-19, El niño, Enfermedades infecciosas, Epidemias, MIS-C, Niños, Pandemia, Salud Pública, SARS-CoV-2
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Al inicio de la infección por el SARS-CoV-2, se conocía nada sobre la enfermedad, a pesar de que se conocía mucho sobre infecciones y epidemias producidas por el coronavirus. De allí que muchas presunciones de aquellas semanas se demostraron incorrectas, meses más tarde. Una de ellas y la más sensible, el riesgo de enfermedad y la seriedad de la enfermedad entre los niños.
Hoy, con un aumento de casos en niños de un 90%, entre el 16 de abril y el 6 de agosto, en los Estados Unidos, se reafirma otra de las observaciones: entre más casos ocurran en una comunidad o región, es decir, entre más rápido sea el contagio comunitario, mayor será también el número de niños que enfermen y el número de niños que enfermen seriamente. Ya, el 9.1% de los 4,159,947 casos de COVID-19 en Estados Unidos, para la misma fecha de 6 de agosto, lo constituyen los casos pediátricos: 380,174 casos. No se puede negar la posibilidad que los números vayan en aumento en la medida que las pruebas diagnósticas también incrementan.
Esta información debe ser considerada para reforzar:
- El uso de máscaras de tela
- El distanciamiento físico y social
- El lavado de las manos
Recuerde,
- no existe tratamiento probado para el COVID-19
- la única vacuna disponible por ahora, la constituyen las 3 recomendaciones enunciadas arriba
Los niños continúan representando una proporción baja de las muertes por COVID-1,
pero los niños sí se infectan y se siguen infectando, sí se enferman por COVID-19 y se siguen enfermando, y, entre más niños enfermen, más complicaciones serias, como el Síndrome Inflamatorio Multisistémico, seguiremos tratando en los hospitales.