- Oct 12, 2020
- Pedro Vargas
- Coronavirus, COVID-19, Hisopado nasofaríngeo, SARS-CoV-2
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El resultado de un hisopado nasofaríngeo por el RT-PCR por SARS-CoV-2 es altamente confiable en manos de un laboratorio acreditado, con control de calidad y entrenamiento de su personal. Sin embargo, no está libre de inconsistencias que afectan esa confiabilidad. No está de sobra enfatizar que, al solicitarlo, se tiene que hacer con propósito claro y conocimiento concreto. ¿Quién debe ser hisopado y por qué? Es también esencial que se conozca, para interpretar un resultado, ¿por qué se hizo el examen?, ¿dónde se hizo el examen? ¿cuándo se tomó la muestra? ES muy sencillo. Un resultado negativo no descarta la infección y, mucho menos, si no existen síntomas ni historia de contacto con otra persona infectada.
Es indiscutible la existencia de una serie de ocasiones humanas, antes del análisis de la muestra, a las cuales se expone un resultado, y que desmejoran el carácter predictivo de la prueba. Entre las ocasiones pre-analíticas están la toma impropia de la muestra nasofaríngea, el deterioro del kit de diagnóstico, un manejo irregular de la muestra una vez tomada, dificultades o demoras en el transporte al laboratorio de análisis, incluso, la confusión en la identificación de la muestra. Pero, lo que quiero señalar prioritariamente es un aspecto ignorado por pacientes y por médicos: cómo influye en el resultado el momento en que se toma la muestra, o, cuál es el mejor momento para tomar un hisopado diagnóstico por la infección debido al SARS-CoV-2.
Una muestra nasofaríngea tomada muy temprano en la infección, o antes de los 5 días del contacto con otra persona positiva, por ejemplo, tiene pocas posibilidades de no ser falsamente negativa. Igualmente se corre ese riesgo de un falso negativo, si se toma pasado varios días de los síntomas (ver la gráfica), cuando ya el virus no se encuentra en la nasofaringe y ha migrado a los pulmones. Por eso, en pacientes con síntomas que sugieran una infección viral respiratoria con fiebre y malestar o dolores musculares y cansancio, la muestra puede tomarse dentro de los primeros 3-5 días, pero en las personas que no tienen síntomas y reconocen contacto con otra persona que ha resultado positiva para la infección, lo más prudente es esperar entre 5-7 días de ese contacto, para tomar la muestra. Si durante la espera aparecen síntomas, entonces se adelanta la toma de la muestra.
Quiero advertir que es un falso sentido de seguridad tener una prueba negativa si se tomó para cumplir un requisito de entrada o llegada a algún lugar, o si se hizo por preocupaciones infundadas y si se ha hecho apresuradamente. Y, mientras un contacto con COVID-19 espera para cumplir con el mejor momento de muestrearse, esa persona debe aislarse en una forma de cuarentena, hasta que tenga su resultado.
El otro aspecto que necesita enfatizarse es que una prueba positiva no significa que se tiene una infección activa. La prueba no diferencia entre actividad o inactividad de la infección. Pruebas repetidas pueden aparecer negativa y luego positiva y nuevamente negativa y otra vez positiva muchos días después de la infección y, ello no significa que el paciente sigue enfermo o sigue contagioso. Fragmentos del material genético del virus pueden encontrarse de forma intermitente en la nasofaringe y producir estos resultados que no indican actividad de la infección. Cultivos tomados de la nasofaringe son negativos, generalmente después del 10º día de la infección.
En resumen, ordenar el hisopado por SARS-CoV-2, procesarlo, interpretar el resultado, todos exigen conocer estos aspectos para evitar pobres decisiones clínicas.